1 · Bloque
Las tres palabras justificadas al mismo ancho, llenando el cuadrado. LAB en lila. Es el más rotundo y el que mejor dice el nombre completo de un vistazo.
Seis formas de meter el nombre dentro del cuadrado negro, en la línea de tus referencias. En las que llevan el nombre completo, cada palabra va estirada al mismo ancho exacto: es lo que hace que el bloque se vea macizo y no amontonado. Probados a 64, 40 y 26 píxeles.
Las tres palabras justificadas al mismo ancho, llenando el cuadrado. LAB en lila. Es el más rotundo y el que mejor dice el nombre completo de un vistazo.
Solo las iniciales, enormes y muy juntas, con la L en lila. El que mejor aguanta a tamaño diminuto, porque solo hay tres formas. A cambio, quien no te conozca no sabrá qué significa.
El nombre completo cortado por la diagonal de la partición. Une la idea que ya elegiste con la tipografía: el logo es el nombre, y la partición lo atraviesa como atraviesa una cabeza.
Tu matraz actual, con el nombre dentro del líquido. Mantiene el logo que ya validaste y le añade la marca escrita. Ojo: a 26 píxeles las letras del interior desaparecen.
El nombre rodeando el matraz, como un sello. Es el más artesano de los seis y el que mejor funcionaría bordado en una bata o estampado en una camiseta.
TB en letras y la L sustituida por el matraz. Es el más ingenioso: el símbolo hace de letra, así que el logo se lee «TBL» y se ve el laboratorio a la vez. También el más difícil de pillar de primeras.
Las tres palabras con anchos crecientes: THE corta, BARBER media, LAB larga. Dibuja un degradado con el propio nombre — el fade hecho tipografía. Es la más tuya de todas: nadie más puede usar este logo.
THEBARBER y LAB, ambas al mismo ancho. Al ser dos líneas en vez de tres, las letras son más grandes y aguanta bastante mejor a tamaño pequeño que el bloque de tres.
Una inicial por línea, enormes. El más rotundo y arquitectónico de todos. Funciona muy bien alargado en el lomo de una carpeta o en vertical sobre una pared.
«THE BARBER» pequeño y fino arriba, LAB enorme debajo. Jerarquía real: dice el nombre completo pero la vista aterriza en la palabra que define lo que haces.
Las iniciales cortadas por la partición y desplazadas, como el pelo a un lado y otro de una raya. Mezcla la fuerza del TBL con la idea que ya elegiste.
TBL con una barra lila debajo que remata el bloque. Sencillo, sobrio y con un detalle de color que se puede reutilizar en toda la web como firma.
La 1, el bloque. Es lo que pedías: el nombre entero dentro del cuadrado y bien resuelto. Las tres palabras justificadas al mismo ancho forman un rectángulo macizo que se ve intencionado, no una lista de palabras. A 26 píxeles ya no se lee el texto, pero se reconoce la silueta de tres franjas — y eso basta para identificarte, igual que pasa con muchos logos tipográficos.
Si te preocupa el tamaño diminuto, la 2 es la solución segura. La 3 es mi favorita como concepto, porque une nombre y partición en una sola idea. La 5 la guardaría para ropa y sellos, aunque no la usaría como icono de app. Y ojo con la 4: mete el nombre dentro de un símbolo que ya funcionaba solo, y a tamaño pequeño no se lee nada.
Un apunte: un logo con el nombre dentro funciona mal cuando ya hay texto al lado. En la barra lateral del portal, donde el nombre aparece junto al icono, lo verías escrito dos veces. Lo normal es tener las dos versiones: el símbolo solo para la interfaz, y el bloque con nombre para redes, sellos y carteles.